Acerca de EL SOL

Las cabañas

Ignacio con toda su dedicación y esmero ha ido construyendo, no sólo la casa principal, sino también las dos cabañas de troncos que acogen los huéspedes de EL SOL. Con mucha entrega ha ido aprendiendo todo lo posible sobre las infinitas maderas nobles de Costa Rica, a fin de emplearlas de la mejor manera en la construcción de esas cabañas igualmente diseñadas por él.

Aprovechando la amplitud del terreno que constituye EL SOL - nada menos que 10 ha de potreros y bosque secundario - con sus sorprendentes y maravillosas vistas, las cabañas de troncos están situadas a una distancia tan amplia que no se pueden ver entre sí, cosa que proporciona una total y absoluta privacidad, cerquísima del importante núcleo turístico de Monteverde.

Para mayor bienestar de los huéspedes, se han equipado las acogedoras cabañas con amplios baños con bañeras, a fin de poderse sumergir en la espuma y relajarse en agua calentita después de una caminata por el Bosque Nuboso, los senderos de EL SOL ó a lomo de caballo.

Para aquellos visitantes que sienten la misma afición por la cocina que los tres SOListas, hay en ambas cabañas unas cocinas completamente equipadas con cocinilla, hornito, microondas, licuadora y refrigeradora, así como los accesorios necesarios para divertirse con todos los productos frescos de la zona. Si el cansancio ó las ganas de holgar se muestran mayores que las de cocinar, los tres SOListas encantadamente se encargan de la preparación de sus deliciosas comidas y las sirven, según el gusto y el estado de ánimo de los huéspedes ó en las confortables cabañas ó en su acogedora casa.

La cabaña grande que se acurruca a la ladera de una montañita, está construida en tres niveles y alberga en sus algo más de 70 m2 hasta 4 personas. Desde la cama matrimonial en la parte superior, uno tiene la increíble sensación de estar volando sobre el valle y el cómodo sofá - que sirve de cama extra - es el sitio ideal para disfrutar de las puestas de sol más espectaculares sobre las Llanuras de Guanacaste.

La cabaña "pequeña" acoge en sus más de 30 m2 a dos personas en un caloroso ambiente. Tanto la alcoba "king size" como la bañera ofrecen las vistas a las laderas de las montañas de enfrente y la llanura. La hamaca y el cómodo sillón en la pequeña terraza, así como el banco un poquitito más abajo en el espacio del silvestre jardín son puntos de observación únicos para la flora y fauna de éste lugar.
¿No es ésta la Luna de Miel soñada? ...
... aunque ¿ hay que estar realmente recién casados para disfrutar de semejante paraíso?